El Quinto Elemento es lo que Aristóteles llamaba el Éter, el hacedor y conjugador de unos elementos con otros.
Este Quinto Elemento es la Sierra de Segura, la cual armoniza a los otros cuatro que conforman el patrimonio que debemos contemplar, conocer y disfrutar de una manera sostenida y respetuosa con el entorno: enseñanzas, atracciones y emociones que se experimentan al mezclar unos elementos con otros. Es, en definitiva, la Esencia del Paraíso de Interior, el lugar natural donde es posible encontrar los alientos remotos, las sensaciones originales, los espacios vírgenes, la aventura de encontrarse cara a cara con la naturaleza en su esencia más pura, la emoción de la experiencia de los sentidos al mezclar aire y agua, calor humano y tierra.